Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

Lección sobre cómo alabar al Señor.

El Salmo 150 no es solamente una hermosa expresión de alabanza, sino también una lección sobre cómo alabar al Señor. 

Nos dice dónde, por qué y cómo ofrecer alabanzas, y quién debe hacerlo.

¿Dónde alabamos? 

En el «santuario» de Dios y en la «magnificencia de su firmamento» (v. 1). 

Cualquier parte del mundo donde nos encontremos es un lugar apropiado para alabar a Aquel que creó todas las cosas.

¿Por qué alabamos? 

Primero, por lo que Dios hace: «sus proezas». 

Segundo, por lo que Él es. 

El salmista alababa al Señor por «la muchedumbre de su grandeza» (v. 2). 

El Creador todopoderoso es el sustentador del universo.

¿Cómo alabar? 

En voz alta, en silencio, con suavidad, con entusiasmo, con ritmo, con denuedo, de manera inesperada, sin temor. 

En otras palabras: podemos alabar a Dios de muchas formas y en diversas ocasiones (vv. 3-5).

¿Quién debe alabar?

 «Todo lo que respira alabe al Señor» (v. 6): jóvenes y ancianos, ricos y pobres, débiles y fuertes, toda criatura viviente. 

La voluntad de Dios para todos aquellos a quienes les dio aliento de vida es que utilicen ese aliento para reconocer su poder y grandeza.

La alabanza es nuestra expresión entusiasta de gratitud a Dios por reinar en gloria para siempre.

Resumen:

La alabanza brota de un corazón gozoso.

Comentarios

NOVEDADES

Formación Pastoral (10. Liderazgo)

El líder se prepara para ejercer el liderazgo Roboam fue un rey joven de la antigüedad. Joven, brillante y ambicioso. Su árbol genealógico era estupendo: bisnieto del rey David e hijo del rey Salomón. Asumió el poder cuando tenía algo más de cuarenta años, en el año 997 a.C. ¿Qué podemos decir de este joven monarca? Que estaba signado para ser un triunfador. El reino al cual iba a gobernar era sólido en el plano económico y militar. Gozaba de reconocimiento internacional y tenía enfrente una brecha para consolidarse como uno de los más fuertes en toda la historia de la humanidad; sin embargo terminó en división y fracaso. ¿La razón? El relato lo podemos leer en el primer libro de Reyes, capítulo 12, versículos del 1 al 33. Allí encontramos la respuesta: Roboam no estaba preparado para tres cosas. La primera, para asumir el poder y ejercerlo con equilibro; la segunda, para tomar decisiones oportunas, acertadas y eficaces asido de la mano de Dios, y tercera, para proyectar su reino hacia...

Detente y piensa en las maravillas de Dios

Espera un poco, Job, y escucha; ponte a pensar en las maravillas de Dios. - Job 37:14 ¿Hace cuánto tiempo no sacas un ratito para pensar? Sí, eso: detener todo y pensar. Sucede a menudo que el ajetreo diario nos impide percibir las cosas más simples e importantes que Dios nos proporciona... Desde el aire que respiras hoy, todo forma parte del gran regalo de Dios para ti. A veces estamos tan distraídos con todo que no nos percatamos de las maravillosas dádivas del Padre. Detente y reflexiona sobre la vida, la familia, la belleza de la creación, la salud, las sonrisas, la gentileza, la espontaneidad de los niños, el amor de Dios... ¡Hay tanto que podemos considerar y agradecer! Piensa en eso y disfruta un día lleno de bendiciones. Para y considera las maravillas de Dios hoy: Pausa un poco en tus quehaceres diarios y disfruta un tiempo a solas con Dios. Considera las pequeñas cosas, cada gesto, los detalles que revelan el gran amor que el Señor tiene por ti. Según transcurre el día agrade...

Deja el pasado atrás

Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús. - Filipenses 3:13-14 Hay recuerdos y momentos dolorosos del pasado que a menudo parecen querer regresar a nuestras memorias.  Algunas personas prefieren aferrarse con uñas y dientes a esos recuerdos como una forma de blindaje emocional o para esconderse de la realidad actual.  Otras tienen un apego excesivo al pasado o tienen miedo a vivir algo nuevo. Sea cual sea la situación, la Biblia nos enseña a dejar el pasado atrás. Hoy se nos invita a reflexionar y comportarnos como el apóstol Pablo: olvidar las cosas que quedaron atrás, avanzar para las que están adelante, y proseguir hacia la meta de nuestras vidas: ¡Jesucristo!  Pero para no correr el riesgo de permanecer estancados sin vivir el pleno llamado ...