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Tránslate / Traducción

Pasando por el filtro de un embudo?

Hace algún tiempo, algunas señoras se reunieron en cierta ciudad para estudiar la Biblia. 

Mientras que leían el tercer capítulo de Malaquías, encontraron una expresión notable en el tercer versículo: “…y El se sentará como un refinador y purificador de la plata” (Mal. 3:3).

Una de las señoras propuso visitar un platero y reportarles a las demás lo que él dijera sobre el tema.
Ella fue por consiguiente, y sin decir la razón de su diligencia pidió al platero que le dijera sobre el proceso de refinar la plata. 

Después de que él la hubiera descrito completamente a ella, le preguntó, “pero señor, ¿usted se sienta mientras que esta en el proceso de la refinación?”. 

– “Oh, si, señora,” contesto el platero; 

-”Debo sentarme con mis ojos fijados constantemente en el horno, porque si el tiempo necesario para la refinación se exceda el grado más leve, la plata será dañada.” 

La señora inmediatamente vio la belleza, y también el consuelo de la expresión, 

– “El se sentará como un refinador y purificador de la plata.”

Sus ojos está constantemente atentos en el trabajo de la purificación, y su sabiduría y amor obran juntos en la mejor manera para nosotros. 

Nuestras pruebas no vienen al azar, y Él no nos dejara ser probados mas allá de lo que podemos sobrellevar. 

Antes de que ella se fuera, la señora hizo la pregunta final, 

– “¿Cuándo sabe que el proceso está completo?” 

– “Pues, eso es muy sencillo, ” contestó el platero. 

– “Cuando puedo ver mi propia imagen en la plata, se acaba el proceso de refinación.”

“Prueben, y vean que el Señor es bueno.

¡Feliz el hombre que en él confía!.” Salmo 34:8.




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NOVEDADES

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Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti hemos esperado; tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salvación en tiempo de la tribulación. (Isaías 33:2) Este versículo resuena en nuestros corazones como un soplo de esperanza. El profeta Isaías nos recuerda que no estamos solos. Tenemos un Dios que ve, que escucha y que actúa con misericordia. Esperar en Dios no es pasividad: es fe activa. Es mirar hacia arriba cuando todo a nuestro alrededor se derrumba. Es saber que, aunque no veamos salida, él ya está obrando a nuestro favor. Sus misericordias son nuevas cada mañana, y con ellas recibimos fuerza para otro día. Quizás estés enfrentando luchas que parecen superar tus fuerzas. Pero recuerda: Dios es tu fortaleza. Él no te exige que camines solo. Él se ofrece a ser tu sustento diario, tu paz en el caos, tu salvación en tiempos de peligro. Cuando el miedo intente dominar tu corazón, declara: "¡Señor, espero en ti!". Cuando el dolor parezca insoportable, clama: ...

Dios presente

El Señor Todopoderoso está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah (Salmo 46:7) La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamarán Emanuel (que significa «Dios con nosotros»). Mateo 1:23 ¡Dios es el Dios presente! Él no te abandona cuando la crisis aprieta o cuando llega la tristeza. A diferencia de todos los que te pueden haber abandonado, Dios es un fuerte refugio en la hora de angustia. Las manos poderosas de nuestro Señor pueden aplacar cualquier dificultad que estés pasando. Él es poderoso y está a tu lado aunque no lo sientas. ¡Él renueva tus esperanzas y transforma tus tinieblas en luz! Jesús es el gran Emanuel, «Dios con nosotros». Él podría haber vivido por encima de nosotros o lejos de nosotros, pero no lo hizo. Él vivió entre nosotros y se interesó por los débiles y desamparados. Él fue amigo de pecadores y hermano para el pobre. Él está presente y te sustenta en medio de cada tempestad. ¡Confía en el Señor con persistencia! Dios vino a nosotros ¡Él es ...

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Sométanlo todo a prueba, aférrense a lo bueno... (1 Tesalonicenses 5:21) En este versículo Pablo aconsejó a los hermanos de Tesalónica que estuvieran atentos a las escrituras sobre las profecías que se declaraban en medio de ellos. El apóstol les aconsejó no despreciar lo profetizado, sino discernir y retener lo que era bueno. Inmediatamente después, Pablo continuó exhortando: "eviten toda clase de mal" (1 Tesalonicenses 5:22). Dios nos dio acceso total a su Palabra. A través de la Biblia, tenemos la referencia de lo que procede o no de Dios. El discernimiento se activa en nosotros cuando tenemos contacto diario con la Palabra. Cuando nos alejamos de Dios nos hacemos vulnerables. Y debido a la falta de discernimiento o al desconocimiento de las Escrituras, cometemos deslices y retenemos lo que no edifica. Estar en contacto diario con la Palabra de Dios es el primer paso para los que quieren retener lo que es bueno. El discernimiento es un don espiritual que debe ser una prio...