Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

Ser pacífico es ser bienaventurado


Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. (Mateo 5:9)


En el evangelio de Mateo, capítulo 5, Jesús subió a lo alto de un monte y comenzó a enseñar al pueblo.

En un momento dado, Jesús habló sobre las bienaventuranzas y señaló al que promueve la paz como un bienaventurado.

En un mundo de pasiones afloradas, ser pacificador - además de ser sabio - es ser hijo de Dios.

Al continuar con el sermón, Jesús habló sobre la importancia de la reconciliación.

Muchas veces, tengamos la razón o no, dar la mano es una tarea difícil.

Pero como dijo Jesús, es mejor hacer las paces lo más rápido posible, pues las consecuencias de esperar son mucho peores.

Las personas están más agresivas cada día y se alteran por cualquier motivo.

Actitudes como esas pueden generar heridas y contaminarnos.

Mantén la calma, pon tus ojos en Cristo.

¡Él es el Príncipe de Paz!

Jesús fue un pacificador en toda su trayectoria en la tierra, aun en momentos difíciles y turbulentos.

¡Fue pacífico hasta el punto de calmar el mar!

Cómo ser un pacificador:

¿Qué es lo que te saca de quicio?

Intenta apartarte de las situaciones que te llevan a pecar.

Saber identificar esos momentos te traerá madurez.

Siempre que haya una discusión, responde con moderación y equilibrio.

Pide sabiduría y discernimiento a Dios.

Busca al Espíritu Santo.




Para orar:

Señor Jesús, ¡quiero aprender más de ti!

Enséñame a ser amable y pacífico.

Perdona las veces en las que fui rudo e ignorante con mi prójimo.

Quiero tener otra actitud desde hoy.

En el nombre de Jesús, amén.

Comentarios

NOVEDADES

El amor echa fuera el temor

En el amor no hay temor, sino que el amor perfecto echa fuera el temor. El que teme espera el castigo, así que no ha sido perfeccionado en el amor. (1 Juan 4:17b-18) Amor, una palabra que está en la boca de muchos y en el corazón de pocos. Vivimos en un mundo frío y violento, tanto en los hechos como en las palabras, donde el amor parece haberse enfriado. Este ambiente sombrío genera miedo, depresión y desencanto con la vida. Pero cuando alzamos nuestros ojos para ver el verdadero amor, no ese amor que muestran las películas, sino el amor que vence al miedo y supera a la muerte, toda la opresión de este mundo no es suficiente para abatirnos. El amor derramado por Dios a través de su hijo Jesús es capaz de vencer el miedo y el castigo. Debemos alimentarnos de este amor y esparcirlo. Este amor no puede ser prohibido por la ley y nadie es capaz de arrebatarlo. ¡Debemos perfeccionarnos en este amor! Sí, es necesario, pues este es un amor práctico. De la misma forma en que somos alimentados...

El Trono no está en Venta.

Cuando Dejamos de Condicionar a Dios Pasaje: Isaías 55:8-9 y Romanos 11:34-36 Objetivo: Llevar a la iglesia, líderes y amigos a rendir su voluntad ante la soberanía de Dios, pasando de un evangelio de "exigencia" a uno de "rendición". Introducción La ilustración: Hoy en día vivimos en la cultura del "cliente siempre tiene la razón". Si un servicio no nos gusta, lo condicionamos o lo cambiamos. Trágicamente, hemos mudado esa mentalidad a nuestra relación con el Creador. La crisis actual: Ya no importa si somos católicos, evangélicos o protestantes; el ser humano religioso tiende a decirle a Dios cómo, cuándo y dónde debe actuar. Hemos olvidado que Él es el Alfarero y nosotros el barro. Primero: El peligro de la "Fe Condicional" Jacob intentó condicionar a Dios en Betel: "Si Dios va conmigo... entonces el Señor será mi Dios" ( Génesis 28:20-21 ). Muchas veces nuestra oración es un contrato: "Dios, si me sanas, te sirvo; si me das est...

¿Qué debo hacer cuando no logro entender?

Lo secreto le pertenece al Señor nuestro Dios, pero lo revelado nos pertenece a nosotros y a nuestros hijos para siempre, para que obedezcamos todas las palabras de esta ley. (Deuteronomio 29:29) Moisés llegaba al final de su vida. Él estaba consciente de que moriría poco después sin lograr entrar a la "Tierra Prometida". En sus últimas palabras para el pueblo de Israel, él afirmó que existen cosas encubiertas para nosotros. Son cosas que no entenderemos jamás en esta vida, pues huyen a nuestra comprensión humana. Hay tres actitudes que nos pueden ayudar a lidiar con lo que no logramos entender: Confianza - Aun cuando no entendamos lo que sucede, podemos confiar en el Señor, pues sabemos que él conoce lo que es mejor para nosotros. Obediencia - No necesitamos entender para obedecer. La confianza nos lleva a obedecer aunque no entendamos todo. Humildad - Obedecer sin comprender, también exige humildad. La humildad nos ayudará a aceptar aquello que no entendemos. Confía y obede...