
... que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras, que fue sepultado, que resucitó al tercer día según las Escrituras, y que se apareció a Cefas, y luego a los doce. Después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, la mayoría de los cuales vive todavía, aunque algunos han muerto. Luego se apareció a Jacobo, más tarde a todos los apóstoles, y, por último, como a uno nacido fuera de tiempo, se me apareció también a mí. (1 Corintios 15:3b-8)
Muchas personas han tenido que demostrar que están vivas. Esto es algo que suena extraño, pero es bastante común entre aquellos que necesitan mostrarle a instituciones financieras o de pensiones que están vivos.
Para hacerlo, basta con que la persona vaya personalmente hasta el lugar determinado o haga una video llamada y enseñe su cara.
¿Tienes pruebas de que nuestro Salvador está vivo?
Tanto para los cristianos como para los no creyentes, es un hecho histórico que Jesús realmente existió.
Historiadores no cristianos también dejaron datos registrados sobre la muerte y resurrección del Señor.
La Biblia nos afirma que, después de resucitar, Jesús se le apareció a sus 12 discípulos, y además de a ellos, a más de 500 personas que podían dar testimonio fácilmente.
Aférrate en esta esperanza: ¡Jesús! Nuestra fe no está basada en un Dios muerto. La cruz y el sepulcro están vacíos para probarlo. ¡Jesucristo vive! Esa es la razón de nuestra esperanza y lo que impulsa la fe cristiana diariamente.
¿Quieres mayor prueba de vida?
¡Cree! La vida, muerte y resurrección de Jesús son datos históricos atestados y confirmados por innumerables testigos.
Busca al Señor de todo corazón. Prueba y comprueba la vida del Señor.
Ora y pídele a Dios que revele a tu corazón la vida plena de Jesús.
Tomás dijo que necesitaba ver para creer, y así mismo hay muchos que también dudan. Jesús no solamente se le mostró a Tomás, sino que también ofreció que tocase sus heridas. ¡No dudes como Tomás: cree verdaderamente!
Lee, oye, medita y estudia la Biblia. La fe crece a medida que comprendemos la Palabra de Dios.
Para orar:
¡Señor Dios, yo creo que Jesús está vivo! Creo que él vino para traernos la vida eterna y que, aunque murió en mi lugar, resucitó para su gloria y loor. Te agradezco por las innumerables pruebas de vida que Cristo nos da en la Biblia y diariamente en la caminata a nuestro lado. Alabado seas por miles de motivos y razones por los que podemos confiar en ti y en tu amor. Gracias por la vida en Cristo Jesús. Amén.
Lo secreto le pertenece al Señor nuestro Dios, pero lo revelado nos pertenece a nosotros y a nuestros hijos para siempre, para que obedezcamos todas las palabras de esta ley. (Deuteronomio 29:29) Moisés llegaba al final de su vida. Él estaba consciente de que moriría poco después sin lograr entrar a la "Tierra Prometida". En sus últimas palabras para el pueblo de Israel, él afirmó que existen cosas encubiertas para nosotros. Son cosas que no entenderemos jamás en esta vida, pues huyen a nuestra comprensión humana. Hay tres actitudes que nos pueden ayudar a lidiar con lo que no logramos entender: Confianza - Aun cuando no entendamos lo que sucede, podemos confiar en el Señor, pues sabemos que él conoce lo que es mejor para nosotros. Obediencia - No necesitamos entender para obedecer. La confianza nos lleva a obedecer aunque no entendamos todo. Humildad - Obedecer sin comprender, también exige humildad. La humildad nos ayudará a aceptar aquello que no entendemos. Confía y obede...
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