Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

Guardé tu Palabra en mi corazón


En mi corazón atesoro tus dichos
para no pecar contra ti.
(Salmo 119:11)

Desde que nacemos tenemos cierta inclinación a cometer errores. Nadie enseña un niño a chantajear, a ser terco, a desobedecer o a ser egoísta con sus juguetes. Pero de todas formas se comporta así desde sus primeros años de vida. El pecado es ese mal invisible adherido a nuestros genes que nos lleva a pecar, aun cuando no queramos.

Cuando Jesús entró en la historia de nuestras vidas, él nos salvó de la terrible maldición del pecado. Éramos esclavos de un señor sin piedad que nos condicionaba a pensar, sentir y actuar movidos por la codicia y la maldad. Sin embargo, por medio de Jesucristo - la Palabra hecha carne (Juan 1:14) - nosotros podemos guardar en nuestro corazón la verdad que liberta para no pecar contra Dios.

🤲 ¡Un momento! Antes de continuar, únete a nuestro canal y recibe una palabra de ánimo cada día.
📲 Recibe devocionales y Palabra de Dios en tu WhatsApp

Guarda la Palabra y ponla en práctica

Guardar la Palabra en el corazón presupone estar en contacto constante con ella. Léela, estúdiala, esfuérzate en conocer y amar la Biblia de verdad.

Para guardar las enseñanzas de las Escrituras puedes memorizar, grabar o estudiar versículos e historias bíblicas.

Puedes preparar un póster con por lo menos 1 versículo por semana. Al finalizar el año verás cuánto has interiorizado de la Palabra.

Canta la Palabra. Escucha y aprende canciones que hablen el mensaje bíblico.
Escucha predicaciones de la Palabra, vuelve a leer y a meditar sobre lo que aprendiste.

Para orar:
Señor, muchas gracias por tu Palabra que me enseña, me purifica y me liberta de todo pecado. Ayúdame a poner en práctica todo lo que he aprendido para no entristecerte haciendo lo que te desagrada. Enséñame a ser más parecido a tu Hijo Jesucristo en el amor y en mis actitudes. Que yo esté dispuesto a amar, a leer, a estudiar y a practicar tu Palabra todos los días de mi vida. En el nombre de Jesús, amén.

Comentarios

NOVEDADES

El amor echa fuera el temor

En el amor no hay temor, sino que el amor perfecto echa fuera el temor. El que teme espera el castigo, así que no ha sido perfeccionado en el amor. (1 Juan 4:17b-18) Amor, una palabra que está en la boca de muchos y en el corazón de pocos. Vivimos en un mundo frío y violento, tanto en los hechos como en las palabras, donde el amor parece haberse enfriado. Este ambiente sombrío genera miedo, depresión y desencanto con la vida. Pero cuando alzamos nuestros ojos para ver el verdadero amor, no ese amor que muestran las películas, sino el amor que vence al miedo y supera a la muerte, toda la opresión de este mundo no es suficiente para abatirnos. El amor derramado por Dios a través de su hijo Jesús es capaz de vencer el miedo y el castigo. Debemos alimentarnos de este amor y esparcirlo. Este amor no puede ser prohibido por la ley y nadie es capaz de arrebatarlo. ¡Debemos perfeccionarnos en este amor! Sí, es necesario, pues este es un amor práctico. De la misma forma en que somos alimentados...

El Trono no está en Venta.

Cuando Dejamos de Condicionar a Dios Pasaje: Isaías 55:8-9 y Romanos 11:34-36 Objetivo: Llevar a la iglesia, líderes y amigos a rendir su voluntad ante la soberanía de Dios, pasando de un evangelio de "exigencia" a uno de "rendición". Introducción La ilustración: Hoy en día vivimos en la cultura del "cliente siempre tiene la razón". Si un servicio no nos gusta, lo condicionamos o lo cambiamos. Trágicamente, hemos mudado esa mentalidad a nuestra relación con el Creador. La crisis actual: Ya no importa si somos católicos, evangélicos o protestantes; el ser humano religioso tiende a decirle a Dios cómo, cuándo y dónde debe actuar. Hemos olvidado que Él es el Alfarero y nosotros el barro. Primero: El peligro de la "Fe Condicional" Jacob intentó condicionar a Dios en Betel: "Si Dios va conmigo... entonces el Señor será mi Dios" ( Génesis 28:20-21 ). Muchas veces nuestra oración es un contrato: "Dios, si me sanas, te sirvo; si me das est...

Para empezar bien el día

Este es el día que hizo Jehová; Nos gozaremos y alegraremos en él. (Salmo 118:24) Al abrir los ojos por la mañana, tenemos la oportunidad de agradecer a Dios por un día más. Él nos ha dado el don de la vida y nos permite un nuevo comienzo. La preparación para un buen día comienza con la gratitud. Puedes dar gracias a Dios por tus bendiciones, por tu familia, por tu trabajo y por la oportunidad de hacer una diferencia en el mundo. Después de dar gracias, toma un momento para orar. Pídele a Dios sabiduría para enfrentar los desafíos, fuerza para superar las dificultades y amor para compartir con quienes te rodean. La oración nos acerca a Dios y nos da paz. Lee un versículo de la Biblia como inspiración para tu día. La Palabra de Dios es una guía que nos da esperanza y orientación. Meditar en un versículo puede ayudarnos a mantenernos enfocados en lo que realmente importa y recordarnos el amor y el cuidado de Dios. Planifica tu día con un propósito. Escribe tus tareas y prioridades, pero ...