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Tránslate / Traducción

🙏 Un Mensaje de Esperanza y Gratitud

Familia, hermanos en Cristo, y amigos que nos acompañan:

Sabemos que en estos momentos de vacío, solo podemos encontrar verdadero consuelo en Dios. 

Él nos promete que "Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación" (Mateo 5:4). 

Creemos que ella ya está en ese lugar de paz que Él preparó para ella.

El dolor por la partida de nuestra querida hermana Gladis Yolanda Mejia Chavez es natural y profundo.  

Sin embargo, nuestra fe nos llama a levantar la mirada y a glorificar a Dios en este momento, sabiendo que Él tiene el control de todo.

Estamos, juntos, para dar gracias por una vida que fue un verdadero testimonio de lucha y una fuente de amor incondicional.

🌟 Sabemos que la vida de nuestra hermana Yolanda fue una constante batalla. 

Ella enfrentó grandes desafíos, en su salud, la necesidad de un cuidado y atención constantes aunque su condición física limitó su capacidad de congregarse y compartir físicamente con nosotros en la iglesia o la comunidad, estoy seguro que ella esta a cuentas con Dios y con los demas. 

Y es precisamente aquí donde la luz de su espíritu brilló más intensamente: Su Espíritu y su Fe Personal: Damos gracias a Dios por haberle dado una fe que no dependía de un lugar, sino de una conexión íntima en su corazón con El. 

(La Iglesia en Casa): Queridos familiares y amigos que la cuidaron: Damos gracias a Dios por el amor incondicional y el servicio sacrificial que ustedes entregaron. Hoy, recordamos su vida como una lección de que el valor de una persona reside en la grandeza de su espíritu y la profundidad del amor que fue capaz de dar y recibir.

🕊️ El Descanso y la Paz Eterna

Nuestro corazón tiene la certeza de que [Gladis Yolanda Mejia Chavez] ha recibido su liberación. Ella ya no sufre. Está descansando de la batalla terrenal. Podemos decir con gozo y con lágrimas que Dios ha cumplido Su promesa. 

Ella ha dejado atrás el dolor y la enfermedad, y está en un lugar mejor, en la paz de Cristo, aguardando esa recompensa eterna prometida a aquellos que la amaron y que lucharon con fe. Esto nos da paz: Dios tiene el control de todo. Él la sostuvo en su debilidad y ahora la ha recibido en Su gloria.

A la familia, a mi querida esposa: Que el consuelo de Dios sea su refugio. Ustedes demostraron un amor y una devoción extraordinarios. Su vida y su fe fueron extraordinarias, y ese legado de amor vivirá en cada uno de ustedes. 

Mantengamos nuestros ojos puestos en el Señor, nuestra esperanza inquebrantable.

Señor y Padre nuestro,

Gracias por la vida de Yolanda. Gracias por el tiempo que nos permitiste tenerla, por cada lección, por cada alegría. Hoy, con dolor, la entregamos a tus brazos. Te pedimos que selles con tu paz el corazón de mi esposa, de sus hermanos, y de toda la familia y amigos. Hoy te la entregamos, libres de sufrimiento y en perfecto descanso. 

A toda la familia, a los amigos y a todos los que la amaron. 

Fortalécenos para seguir adelante, sabiendo que Tú tienes el control y que un día nos reuniremos con ella en Tu presencia.

En el nombre de Jesús, Amén.

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