Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

Dios ya nos preparó lo mejor


Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. (Jeremías 29:11)

A veces enfrentamos desafíos que nos hacen dudar de las promesas de Dios para nuestras vidas. Pero es importante recordar que, por difícil que sea el momento, Dios ya ha preparado lo mejor para cada uno de nosotros. 

Él tiene un plan perfecto, con un futuro de esperanza, prosperidad y alegría. No importa lo que estemos viviendo hoy, el Señor ya marcó el camino para llevarnos a lugares altos.

Cuando nos entregamos plenamente a Dios, confiamos en su sabiduría y nos alineamos con sus propósitos. Incluso cuando el viaje parece largo o los obstáculos parecen grandes, podemos descansar en el hecho de que él tiene el control. Lo mejor de Dios nunca llega sin esfuerzo, pero siempre llega con la certeza de que él está con nosotros en cada paso.

Recuerda que por muy desafiante que sea el día de hoy, el futuro con Cristo está lleno de victorias. Confía, espera y cree, porque Dios ya ha preparado lo mejor para tu vida.

Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, Y su verdad por todas las generaciones.  (Salmo 100:5)

3 pasos para vivir lo mejor que Dios ha preparado

Confía en las promesas de Dios: recuerda que Dios ya ha preparado lo mejor para tu vida, sin importar tus circunstancias actuales.

Entrégate completamente al Señor: confía en sus planes, aun sin entenderlo todo. Entregarse a Dios abre puertas a su propósito.

Ten paciencia: caminar con Dios requiere fe y paciencia, sabiendo que él está dando forma a tu futuro para bien.

Para orar:

Señor, gracias por tus planes perfectos para mi vida. Ayúdame a confiar en tus promesas, a entregarme completamente a ti y a perseverar con fe, sabiendo que lo mejor está por venir. Que tu amor me guíe y me fortalezca cada día. En el nombre de Jesús, amén.

Comentarios

NOVEDADES

Formación Pastoral (10. Liderazgo)

El líder se prepara para ejercer el liderazgo Roboam fue un rey joven de la antigüedad. Joven, brillante y ambicioso. Su árbol genealógico era estupendo: bisnieto del rey David e hijo del rey Salomón. Asumió el poder cuando tenía algo más de cuarenta años, en el año 997 a.C. ¿Qué podemos decir de este joven monarca? Que estaba signado para ser un triunfador. El reino al cual iba a gobernar era sólido en el plano económico y militar. Gozaba de reconocimiento internacional y tenía enfrente una brecha para consolidarse como uno de los más fuertes en toda la historia de la humanidad; sin embargo terminó en división y fracaso. ¿La razón? El relato lo podemos leer en el primer libro de Reyes, capítulo 12, versículos del 1 al 33. Allí encontramos la respuesta: Roboam no estaba preparado para tres cosas. La primera, para asumir el poder y ejercerlo con equilibro; la segunda, para tomar decisiones oportunas, acertadas y eficaces asido de la mano de Dios, y tercera, para proyectar su reino hacia...

Detente y piensa en las maravillas de Dios

Espera un poco, Job, y escucha; ponte a pensar en las maravillas de Dios. - Job 37:14 ¿Hace cuánto tiempo no sacas un ratito para pensar? Sí, eso: detener todo y pensar. Sucede a menudo que el ajetreo diario nos impide percibir las cosas más simples e importantes que Dios nos proporciona... Desde el aire que respiras hoy, todo forma parte del gran regalo de Dios para ti. A veces estamos tan distraídos con todo que no nos percatamos de las maravillosas dádivas del Padre. Detente y reflexiona sobre la vida, la familia, la belleza de la creación, la salud, las sonrisas, la gentileza, la espontaneidad de los niños, el amor de Dios... ¡Hay tanto que podemos considerar y agradecer! Piensa en eso y disfruta un día lleno de bendiciones. Para y considera las maravillas de Dios hoy: Pausa un poco en tus quehaceres diarios y disfruta un tiempo a solas con Dios. Considera las pequeñas cosas, cada gesto, los detalles que revelan el gran amor que el Señor tiene por ti. Según transcurre el día agrade...

Deja el pasado atrás

Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús. - Filipenses 3:13-14 Hay recuerdos y momentos dolorosos del pasado que a menudo parecen querer regresar a nuestras memorias.  Algunas personas prefieren aferrarse con uñas y dientes a esos recuerdos como una forma de blindaje emocional o para esconderse de la realidad actual.  Otras tienen un apego excesivo al pasado o tienen miedo a vivir algo nuevo. Sea cual sea la situación, la Biblia nos enseña a dejar el pasado atrás. Hoy se nos invita a reflexionar y comportarnos como el apóstol Pablo: olvidar las cosas que quedaron atrás, avanzar para las que están adelante, y proseguir hacia la meta de nuestras vidas: ¡Jesucristo!  Pero para no correr el riesgo de permanecer estancados sin vivir el pleno llamado ...